Unos meses más tarde en otro “serindipituoso encuentro” conocí a quién acabaría siendo una pieza clave en este proyecto: El editor del libro, Carlos Iglesias.

Una vez más enzarzados en un inspirador intercambio de impresiones sobre las palancas clave de la Innovación, le hablé del error positivo, del aprendizaje de los propios errores, de los resultados no buscados, de la serendipia, de los desafíos de las organizaciones para equilibrar el ciclo operacional con el ciclo de la innovación haciendo que ambos se retroalimenten y creen sinergias…
En un momento de la conversación Carlos, con su inequívoco acento gallego, me dice. “Oye, se ve que entiendes de esto de la innovación, y que además te gusta”. Le miré tratando de calibrar si podía compartir con un extraño – a quien acababa de conocer media hora antes-, mi “secreto” … mi “mapa del tesoro” –mas por pudor intelectual que porque pensara que realmente conduce a un tesoro-. ¿tienes 15 minutos para que te enseñe una cosa?

Esos 15 minutos se convirtieron en mas de una hora, en la que a medida que el feedback de Carlos crecía en entusiasmo, my descripción de los accidentes del mapa , su geografía, y las metáforas de la historia , el Kraken de las ideas, la competencia de las velas en el horizonte, la caida de la industria ballenera tras la aparición del petróleo, la importancia de no perderse en los espejismos o no encallar en la roca de la monetización. Al concluir me lanzo un reto. (otro desafio!). “la descripción geográfica, la conceptualización de cada hito en una empresa innovadora, es impecable; y como articulas la historia, y le das vida y pasión, engancha… pero para que no tengas que contar tu la historia, necesitas unos personajes que la vivan, que protagonicen la historia: ¿te animas a diseñar unos personajes que vivan esta historia?”

Diseñar personajes”… es algo que no había hecho antes. Empezaba el mes de agosto d3 2013 y unas bien merecidas vacaciones. Me fui de vacaciones con un cuaderno en blanco, y dedique algunas neuronas en los momentos de innovación a imaginar, a diseñar esos personajes que navegarian desde Confortalia en un aventura de Innovación.

trama La primera propuesta, -a mi me parecía muy ingeniosa cuando se la conté en Septiembre- , eran un abanico de personajes principales y secundarios, protagonistas y antagonistas , siguiendo el esquema narrativo del “viaje del Héroe”, convencional –(insertar imagen) : Los personajes clave eran Carlos, Esteban, Alberto, Tomás, y Leo…que resultaban ser, en su actitud y modus operandi, una trasposición, un avatar de personajes de referencia en la innovación como Charles Darwin, Steve Jobs, Albert Einstein, Thomas Edison y , no podía faltar, Leonardo da Vinci, el epitome de hombre del Renacimiento.

Estaba convencido te tener una formula imbatible, y en la editorial les hice una exposición –un elevator pitch- sobre como en la intersección de un escenario , un paisaje y unos personajes, se entreteje la urdimbre de la trama.

La siguiente pregunta, de la directora comercial de la editorial, me hizo zozobrar.
“¿y no hay ninguna mujer entre los personajes?”

¿una mujer en un barco? ¿esta no sabe que traen mala suerte las mujeres en los barcos? ¿hay alguna novela de Patrick O´ Brian , el de Master and Comander con mujeres –aparte de las rameras del puerto-?

“Tiene que haber una mujer en la historia; Es más … tiene que ser la protagonista” ; continuó. “Nos conecta con el emprendimiento femenino, y en España quienes mas leen, y más libros compran son las mujeres. Es más, es necesario cierto romance, cierta tensión sexual, … los triángulos amorosos , sea entre vampiros y hombres lobo, entre sobras de grey, o entre niños magos en HarryPotter, engancha y venden. “

…¿Pero esto no era una historia de Innovación y emprendimiento? ¿No iba a ser una novela empresarial?. Su asertividad era imbatible. Recordaba algunos tórridos pasajes de Henry Miller, y sus Trópicos, y otros títulos de la Sonrisa Vertical que había leido hace… 30 años. ¿tenia 9 semanas y media matices empresariales? ¿y el “bájel de las vaginas voraginosas” era una referencia de novela náutico marinera?

Vuelta al papel en blanco. Déjame que este fin de semana lo medite y lo trabaje.

Esa noche conocí a Diana. Y de pronto todo tuvo sentido.