“Tener un martillo, no supone tratar todo a martillazos” .

Cualquier aficionado al bricolaje sabe que no hay nada como tener la herramienta adecuada – y saber usarla- para realizar efectivamente cualquier trabajo. Las herramientas adecuadas y algo de pericia convierten en  una delicia la actividad –el proceso- y en una obra de arte el resultado; Del mismo modo,  unas herramientas en mal estado , o que no se dominan, o no idóneas hacen de cualquier chapuza un tortuoso catálogo de juramentos en arameo. ¿Verdad que os es familar?

He mencionado dos elementos: 1) La herramienta adecuada para cada proceso, y 2) saber usarla. Vamos a ver como es aplicable al terreno de la Innovación-

Innovar es un proceso, un proceso con distintas etapas que se pueden sistematizar, y en cuyo desarrollo intervienen personas, con distintos roles. Cada etapa requiere de unas herramientas específicas, que, como en el arte del “Do-it-Yourself”, admiten diversos grados de especialización. No es necesario hacerse con todo el stock de Leroy&Merlin, ni tragarse las 5 temporadas de bricomanía para un trabajo puntual de fin de semana, pero tampoco  pretender que la socorrida navaja multiusos de los Boy-scouts va a satisfacer con eficacia todo nuestro rango de necesidades.

En un proceso de innovación típico encontramos las siguientes fases o etapas: Exploración, Ideación e Investigación , Conceptualización,  diseño,  prototipado, construcción, testeado, implantación –y luego toda la explotación, posicionamiento, iteración… ¿qué herramientas usaríamos encada etapa?. Depende del  proyecto , sus objetivos, alcance y recursos, pero en mi kit básico inluiria las siguientes:

toolkitCustomer Journey Maps, mapas de empatía,  herramientas de visualización-visual thinking , Brainstorming,  análogos & antilogos, Whynot & What if, SCAMPER,  hibridaciones,  diseño de personas, Benchmarking,  POEMS, insight Cluster, Business Model Canvas,  Netografia, wireframes y roadmaps de prototipado, SCRUMS,  mockUps, y Storytelling,

Entonces  ¿Qué herramienta utilizamos hoy? . Personalmente soy muy fan de la Designpedia: Un pequeño y sencillo manual que recorre todas las etapas y explica Qué herramienta usar, Cómo usarla y ejemplos de quienes , cuando y por qué las usan. A partir de ahí, que cada uno decida si quiere arriesgarse a usarla o prefiere confiar en un profesional.

Vista la selección de las herramientas idóneas, el otro elemento  necesario es “Saber Usarla”. Para adquirir ese expertise, las instrucciones, y la orientación de un instructor, facilitador puede ayudar mucho al principio, sobre todo a lo adquirir vicios –y viciar la herramienta- y optimizar sus prestaciones. Ahora bien, nada como el uso continuo y continuado para adquirir destreza,  y evitar que la herramienta se oxide por falta de uso. Recordad la metáfora del leñador que nunca encontraba tiempo para afilar su hacha, porque teniéndola roma requería mucho esfuerzo y muchos más golpes  para conseguir la cantidad diaria de leña, y llegaba extenuado al final de cada jornada, sin tiempo ni energía para afilarla…lo que le simplificaría la vida el día siguiente y todos los demás.

La Aventura de Diana , la novela empresarial sobre innovación y emprendimiento,  explica a lo largo de trama de la novela el uso de distintas herramientas en cada fase del proceso de manera práctica y sencilla.