¿Os han hablado ya del tsunami digital, del fin del mundo como lo conocemos? ¿Os ha venido alguien a vender una innovadora solución y ha empezado el discurso-presentación con una serie de catastróficas predicciones sobre como el impacto de la digitalización , de la conectividad , de internet se va a llevar por delante todas las industrias? Y para afianzar sus nefastas predicciones, vienen los ejemplos: La fotografía , -Agfa y Valca ya no existen, y Kodak vive en un Chapter 11, situación preconcursal, permanente, mientras que los Instagram y Pinterest adquieren valoraciones milmillonarias- ; y la industria de la Musica que ninguneó a Napster y se rio de Kazaa, y ahora mira Spoitify, Itunes; o el cine, cuando Netflix y YouTube acabaron con los Video-Clubs; O la enciclopedia, con sus buques insignia Larousse, Espasa y la Britanicca hundidos por el torpedo de la conveniente Wikipedia- .. y ahora los medios, las Business Schools con los MOOC´s, los medios de pago con PayPal y las Bitcoins… y los taxis con Uber, y los autobuses con BlaBla Car, y los hoteles con Airb´nB, y TripAdvisor…´y entonces con tono lúgubre, los agoreros que pregonan el diluvio (digital) Universal ..”El milenarismo va a legarrr” . La idea es clara, tras este clima de terror, su solución se presenta como la balsa salvavidas, el para-rayos, la vacuna milagrosa, y con un poco de suerte, con tanta mieditis en el cuerpo que nos nuble la mente, acabamos comprando(les) un bálsamo de Fierabrás, aunque solo sea para que dejen de asustarnos.

El miedo paraliza. Es un mecanismo de supervivencia. Los valientes, audaces y temerarios…mueren jóvenes. El miedo nos ha mantenido vivos como especie, y aquellos genes de los más miedosos son los que pasan a la siguiente generación. “virgencita, virgencita, que me quede como estoy”.  Los más grandes se quedan como están. “ese iceberg no puede hundirnos” ¿reconocéis la frase?. Los más débiles se quedan quietos. A ver si no me ve y a lo mejor no se dan cuenta (los T-rex solo perciben el movimiento, como aprendimos en Parque Jurásico).  Los escépticos piensan “es una moda pasajera” . Los más veteranos en el comité de dirección, piensan, “si con las reservas aguantamos un par de años, yo me jubilo y esto ya lo arreglara el siguiente”. “Seguro que al final lo es para tanto” , vamos a esperar un par de meses a ver si se confirma que esto va a ser así… y si eso ya lo miramos. Si eso.

Sin embargo, si en vez de un horizonte negro y tormentoso, de miseria sobrevenida, de amenazas de las que no puedes ni huir ni esconderte, optamos por comunicar estas nuevas oportunidades en clave positiva como un horizonte despejado y luminoso, invita a ilusionarse, a empezar el viaje, a dar un primer paso. Plantearlo como desafío, como aventura, como reto emocionante (e-motion, lo que nos mueve, etimológicamente), llama a la acción, a prepararse, con optimismo. Es posible, y mucho mas eficaz presentar una visión de oportunidades, de nuevas posibilidades. La tecnología, y en especial la digitalización, e internet es una fuente de eficacia que rompe las barreras y las limitaciones físicas como nunca antes en la historia de la humanidad, y hay muchas evidencias cuantitativas y cualitativas para demostrarlo.

Claro que la Internet de las cosas, y los dispositivos conectados, -los wearables- , y los nuevos materiales, y las impresión 3D, y el BigData, y las redes sociales –cuando aprendamos a usarlas correctamente-, y la economía colaborativa, nos van a cambiar la vida. Pero ¡¡ a mejor!! Y por supuesto que todos vamos a tener que adaptarnos, pero esta adaptación, sin miedos y en clava optimista y receptiva va ser mucho más fácil.

¡Bienvenidos a la economía de la abundancia! Bienvenidos a La Aventura de Innovar. Esta manera de comunicar la necesidad de Innovación, en clave de oportunidad, de desafío, de aventura, es la aplicada en La Aventura de Diana, Innovando y emprendiendo contra viento y marea, la novela empresarial, que busca divulgar la innovación y fomentar el espíritu emprendedor. De venta en Amazon, y en las principales librerías de toda España