¿Qué tiene en común la Innovación con la Aventura?

Aventura, etimológicamente, significa “ Lo que está por venir”, con valores asociados a lo desconocido, lo impredecible, lo imprevisto, lo que está por explorar y por descubrir. “Lo que esta por Venir”, es el porvenir, es el futuro. Y esta sensación y sentido de Aventura, cuanto más lejana sea en el espacio y en el tiempo, mas aventurada será. Ir a merendar esta tarde a casa de nuestra abuela, tiene –en principio- poco de aventura -salvo que como caperucita roja sigamos el consejo del lobo por el camino más largo-; Preparar una excursión a la montaña dentro de dos meses, algo más. Planear un safari a un remoto lugar selvático del Amazonas es, sin duda algo para aventureros.

Innovar , en una de sus interpretaciones, supone anticipar el futuro, el porvenir. Es diseñar soluciones para problemas futuros, es pensar hoy como va ser el mañana, y diseñar soluciones, productos o servicios para entonces. Diseñar el futuro, tiene esos elementos de incertidumbre, de impredecibilidad, de desconocimiento que hemos visto en la aventura. El futuro puede ser como habíamos pensado que (nos gustaría) que fuera, o también de otra manera.

En la intersección de estas dos ideas, vemos que hay muchos rasgos, capacidades y habilidades en común entre quienes tienen una actitud para emprender una aventura, o un negocio y aquellos que apuestan por la innovación: La capacidad para convivir con lo incierto, la voluntad de explorar nuevos territorios sobre los que no haya mapas, o ir más allá de lo que sale en los mapas, atreverse a perder de vista la costa, a explorar caminos por lo que nadie ha transitado antes, a no sentirse perdido o desamparado donde no hay pistas , a asumir riesgos, a experimentar alternativas, a desafiar lo convencional y predecible. ¿habrá calculado bien Indy el peso del ídolo?

Ante cualquier nueva tecnología podemos fácilmente identificar dos actitudes, la del mecánico y la del aventurero. Uno se especializa en entender cómo funciona, y otro en visualizar hasta donde puede llevarle. Ambas son necesarias, e igualmente importantes –que nadie interprete por favor que hay una comparación, o un menosprecio de una respecto a la otra-. Un ejemplo práctico…¿Cuántos levantáis el capó del motor de vuestro coche para maravillarse con el juego del árbol de levas, pistones y bujías y la transmisión? ¿ a cuántos os basta con echarle gasolina y revisar el nivel de aceite cuando se enciende el chivato – y cumplir las revisiones del manual- ? o , al tomar un avión, ¿realmente os paráis a reflexionar en como el flujo del aire sobre los planos de sustentación por encima de los 200 nudos, que con los flaps y slats extendidos…. o simplemente os basta con saber que el 99,9% de los despegues y aterrizajes son efectivos?

¿Hasta dónde nos van a llevar las tecnologías que están despegando en este momento como los wearables, -dispositivos conectados que llevamos encima, o ya “insertados”· en nuestro cuerpo-, el Big Data, la internet de las cosas, la impresión 3D, los nuevos materiales, el avance en la decodificación del genoma….?  Por eso el proyecto de educación para la Innovación y el emprendimiento de La Aventura de Diana, Emprendiendo e Innovando contra viento y marea se vertebra en torno a la metáfora de emprender una aventura, la aventura de Innovar. Se trata de desarrollar Actitudes, ademas de aptitudes,